| Obra de Mariana Castillo Deball, "¿Quién me dirá el espacio, quién me dirá el tiempo?" (2015) Museo MACO, Oaxaca Foto tomada por: Cecilia Pasquel |
El otro día mientras recorría una exposición de arte, me di cuenta de lo difícil que puede ser acercarse al arte para muchas personas, sobre todo al arte contemporáneo.
He notado, por ejemplo que muchas personas de plano prefieren no visitar exposiciones de arte, algunas otras van, pero llegan directo a las cédulas, me imagino que para tratar de crear un marco de conocimiento que les permita entender que es lo que están viendo.
Como historiadora del arte y amante de este, recorrer una exposición nunca ha sido un problema, al contrario, me resulta siempre muy enriquecedor y muchas veces divertido. Aquí, es donde algunos de ustedes van a exclamar ¡Ñoña! y la verdad es que si, algo hay de cierto en eso, pero también tengo ciertos trucos que he ido aprendiendo que me permiten comprender el arte de una manera mucho más integral. Esto hace que mi experiencia al visitar una exposición sea algo menos teórico y mucho más vivido.
Así que antes de seguir haciendo recomendaciones a exposiciones de arte o sitios, se me ocurrió que sería más útil si antes les comparto algunos tips para visitar o apreciar cualquier obra de arte.
Lo primero que tengo que decirles es que esa idea generalizada sobre el arte, de que hay que entenderlo y definirlo para poder apreciarlo, no es verdad (aquí es donde algunos colegas pegaran el grito en el cielo). El arte se experimenta.
Claro que el conocimiento teórico, las explicaciones, las definiciones sirven para ampliar nuestro horizonte y hacer de nuestra experiencia algo mas profundo, pero no es una ley. Con esto no solo digo que el arte se experimenta, sino que también digo que el arte nos pertenece a todos y es para todos, no solo para pequeños segmentos de la sociedad.
Para no echar mas rollo aquí va:
- Primero acercate sin saber. Literal, no trates de entender o definir o contextualizar. Solo siente, abrete a la percepción. Mira, toca (si se puede), recorre el espacio (sobre todo si es arquitectura o escultura), acercate a las piezas (lo más que puedas sin romper las normas), alejate de las piezas, miralas desde diversos ángulos y ve revisando dentro de ti ¿cómo te hace sentir cada pieza? ¿Es agradable? ¿Te disgusta? ¿Te confunde? ¿Te provoca? ¿Qué te dan ganas de hacer frente a esa obra?
- Segundo, solo describe. ¿Es grande? ¿Es chico? ¿Cómo es su textura? ¿Es de colores? ¿Geométrico? ¿Orgánico? ¿Se mueve? ¿Esta fijo? ¿Tiene figuras? ¿Es pesado? ¿Es una construcción, una foto, una pintura, una escultura, un objeto, qué es? Para este ejercicio de describir usar metáforas puede ayudar, por ejemplo "columnas como patas de elefante" o "lineas como hilos enredados". No tengas miedo a equivocarte, lo que tu ves es tan real y valido como lo que ve él de a lado o lo que veo yo, o el curador de la exposición.
- Tercero, en relación a lo que te hace sentir y con lo que describes ¿Cuál crees que sea el mensaje de esa obra? y ¿Cuál crees que sea el mensaje de esa obra para ti?
- Cuarto, lee la cédula. ¿Cómo se llama? ¿De qué esta hecha? y checa ¿En qué se parece o en qué es diferente con tu experiencia? Es muy probable que encuentres ambas, diferencias y similitudes. Las diferencias nos enriquecen, las similitudes nos afirman.
- Quinto, informate del contexto. ¿Cuándo se hizo? ¿Quién la hizo? ¿Para qué? (Usualmente en los museos ponen una "hoja de sala" en donde viene este tipo de información) Saber esta información te permitirá comprender a fondo el sentido de la obra y le dará solidez a tu experiencia.
(Suena a mucho esfuerzo, pero no lo es, si lo haces varias veces pronto te darás cuenta que lo harás de manera natural y hasta jugueteando. Lo desgloso en 5 pasos separados y prolongados, por cuestiones didácticas pero en realidad te toma muy poco tiempo)
¡Ah! y se me olvidaba:
- Sexto, toma un café con tus amigos y comparte con ellos tu experiencia...
Quizás ahora se pregunten y ¿Para qué tanto? Bueno, el arte y la experiencia de relación con este puede ser muy enriquecedora en muchos aspectos. Nos puede ayudar a desarrollar mayor empatía, mas sensibilización, a conocernos más a fondo y a descubrir otras posibilidades de existencia, en el mundo y en el tiempo que habitamos. Posibilidades que sin el arte seríamos incapaces de mirar.
El arte modela y valida movimientos y expresiones de otros; y al mismo tiempo nos permite construir y desplegar nuestra propia forma de estar. ¡Entre otras cosas! El arte, entre sus diversas funciones, tiene una función terapéutica (de la que luego hablaré más a fondo).
En fin, espero que esto te sea de utilidad (aplica para museos, espacios arquitectónicos, esculturas monumentales, zonas arqueológicas, etc). En el próximo texto te contare mi propia experiencia al visitar la Sagrada Familia en Barcelona.
Saludos! y que se Diviertan!
No dejes de escribir tus comentarios en la parte de abajo, para que podamos retro alimentarnos.
Además de este espacio, puedes seguir en Instagram la cuenta @todossomosviajeros y compartir tus fotos usando el hashtag #todossomosviajeros para ser parte de la galería y comunidad de viajeros.
y si tienes Twitter puedes seguir la cuenta @cecipasquel en donde estaré compartiendo ideas, pensamientos, fotos, tips, en relación al contenido de este blog.
Muy buenos tips, me encantó tu artículo!
ResponderBorrarGracias!! Saludos!! :D
Borrarque padre esta tu blog, soy Paulina, amiga de Andrea Arizmendi, me recomendó que echara un ojito, yo me dedico a pintar y a estudiar filosofía, quizás es buena idea hacer algún proyecto en conjunto.
ResponderBorrarFELIZ AÑO NUEVO.
Hola Paulina! claro, con gusto, mandame un mail ceciliapasquel@yahoo.com.mx saludos!
Borrar